<iframe src="//www.googletagmanager.com/ns.html?id=GTM-M5H64N" height="0" width="0" style="display:none;visibility:hidden">
Cómo manejar conflictos laborales
Isaias Sharon
Isaias Sharon Publico el 11 noviembre 2015

¿Cómo manejar conflictos laborales al interior de equipos de trabajo?


“Los seres humanos no estamos libres de discusiones, malos entendidos y diferencias, pero en la medida que aprendamos a gestionarnos a nosotros mismos y respetarnos en nuestras propias cualidades, podremos construir relaciones de mejor calidad y más duraderas, que brinden la satisfacción de pertenecer a un equipo grato y que avanza en aquellas cosas que se propone”.

Las relaciones interpersonales siempre traen consigo ciertas complicaciones propias de las diferencias que tenemos entre personas, culturas, estilos de personalidad, forma de liderar y otras muchas dimensiones que hacen de las relaciones humanas ámbitos desafiantes de manejar, por lo que es sumamente importante saber cómo manejar conflictos laborales dentro de las organizaciones.

Estas diferencias hacen que surjan con frecuencia conflictos laborales, algunos de los cuales incluso se encuentran tipificados, como es el caso del acoso laboral, que según estudios realizados en Chile, sería el responsable de hasta el 54% de las licencias médicas, otorgadas en el último año.

Entonces, ¿cómo podemos gestionar estos conflictos al interior de nuestros equipos de trabajo? Muchas veces se habla de la necesidad de asistir a entrenamientos para aprender a trabajar en equipo y potenciar el liderazgo, ¿pero qué consejos podemos tener para superar estas tensiones que vivimos al interior de nuestros trabajos? Acá les comparto algunas recomendaciones:

– Comunicación precisa: gran parte de los malos entendidos, diferencias y bajas en el desempeño laboral se sustentan en una mala comunicación. Cosas como “bien hecho”, “mal hecho”, “mejorar”, “optimizar” y otros conceptos usuales en el mundo del trabajo, usualmente son profundamente imprecisos, lo que lleva a suponer que no todos entenderemos lo que se quiere plantear y se abre la puerta a los errores, las frustraciones y los malos resultados. Por ello, comience a decir las cosas por su nombre y de forma clara. Verá cómo los conflictos disminuyen.

– Metas claras: ¿sabes realmente lo que tu jefe y la empresa esperan de ti? Usualmente las personas no logran los objetivos planteados porque no saben qué es lo que realmente se espera de ellas, además, de no tener metas verdaderamente claras. Las metas deben tener ciertos parámetros, tales como estar planteadas en positivo, es decir, orientadas a lo que se quiere alcanzar y no a lo que se desea evitar. Asimismo, las metas deben contener indicadores que permitan que éstas puedan ser medidas y gestionadas durante su desarrollo, y es muy importante que puedan ser desafiantes, pero realistas, dando así el punto de equilibrio justo para que las personas logren mejores resultados.

– Recuente sus recursos: todas las personas tienen habilidades y destrezas, pero muchas veces no logramos identificar esos puntos fuertes por estar demasiado ocupados dando cuenta de sus flaquezas. Por eso, una recomendación importante es recontar los recursos que tiene que tiene cada persona, de forma de potenciar aquellas competencias que tiene y brindarle a cada persona un espacio donde pueda desplegar sus talentos.

– Los seres humanos no estamos libres de discusiones, malos entendidos y diferencias, pero en la medida que aprendamos a gestionarnos a nosotros mismos y respetarnos en nuestras propias cualidades, podremos construir relaciones de mejor calidad y más duraderas, que brinden la satisfacción de pertenecer a un equipo grato y que avanza en aquellas cosas que se propone.

En estos casos,el coaching suele ser un muy buen aliado para y aquí te mostrarmos cuándo es bueno aplicarlo dentro de los equipos de trabajo.

Ver publicación en El Mostrador

 

Descarga ebook gratis


TWITTER


FACEBOOK


Google+